Después de pasar la mayoría parte de mi vida viviendo hacía fuera, el yoga fue encontrarme de verdad. Cada práctica me presenta con una oportunidad de profundizar en mí; sentirme y conocerme. Ashtanga yoga en particular me ayuda a ahondar en mí, observar mis patrones y permitirme sentir una paz real por primera vez en mi vida. Me apasiona compartir esta práctica que tanto me ha ayudado y tanto me enseña.
Para mí lo más bello del yoga es conectar con el cuerpo, del cual somos muchos más desconectados de lo creemos, sentirlo y empezar el camino de vuelta a nuestro hogar, a nosotros.





